SUBCAMPEÓN UN AÑO, CAMPEÓN EL OTRO

Al igual que Wos, varios MCs’ lograron campeonar un año más tarde de quedar en el segundo puesto de la misma competencia.

Por: Rocío Caro Pacello

El pasado 9 de diciembre, frente a un Club Hípico Argentino agotado y a millones de espectadores por streaming, Wos se consagró campeón internacional de la Red Bull Batalla de los Gallos, luego de haber obtenido la medalla de plata en México el año anterior. La final fue la misma, pero el resultado cambió, esta vez Wos se coronó luego de que Aczino le ganara la final realizada en México en 2017. De un año al otro, logró subir del segundo al primer puesto del podio. Y el del exponente argentino no es un caso aislado.

Si de finales repetidas se habla, es imposible obviar los dos encuentros históricos entre Aczino y Teorema en Batalla de Maestros (BDM). En el primero, en 2015, el joven chileno no pudo contra un Mauricio más experimentado que él. Pero, al igual que  Wos, Teorema logró pasar de subcampeón a campeón en la revancha de la final un año más tarde, también de local.

Aczino se había quedado a las puertas del bicampeonato internacional de BDM en 2016. Sin embargo, volvió a participar en la edición Deluxe por tercera vez consecutiva. Esta vez en México, Aczino cerró el que es (hasta el momento) el mejor año de su carrera en cuanto a medallas, con el bicampeonato de BDM Deluxe. Otra vez frente a un chileno (Kaiser), Mau volvió a conseguir el primer puesto que había alcanzado en 2015 y que le había quedado a tan solo un paso el año anterior.

Otro caso es el de Chuty en las finales españolas de 2016 a 2017. El madrileño ya se había coronado como campeón nacional en 2013, pero volvía tres años más tarde con el objetivo de convertirse de emular la hazaña de Arkano y convertirse en bicampeón de su país. Este sueño fue frustrado por Skone en la última batalla de la noche. A pesar de eso, Chuty accedió a la Internacional gracias a una votación entre los segundos puestos nacionales. El esperado bicampeonato de Chuty llegaría un año más tarde en el WiZink Center, tras vencer a Vegas, Errecé y Force.

Quizás sea el impulso extra ante la frustración de llegar tan lejos dos veces y no querer que se escape de nuevo. Quizás sean menores los nervios luego de haber perdido ya en la misma competencia. Son muchos las razones que se le pueden asociar a este fenómeno. Lo cierto es que es un suceso poco común y que es importante no dejar de prestar una especial a los subcampeones.

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