Darío Silva comenzó como freestyler en la escena. Luego de haber participado en ediciones de Red Bull, en 2013 se le ofreció el puesto de speaker para esa organización, de cara a los dos eventos que se realizarían en Argentina aquel año: final nacional e internacional. Esa oportunidad fue el puntapié de una carrera que marcaría un antes y un después en los eventos de freestyle.

Por: @TMarinkovichOK 

Emigró de joven desde la provincia de Misiones (noreste argentino), hacia Buenos Aires. Allí conoció el hip hop, y rápidamente se enamoró de la cultura. Hijo de un pastor evangélico, desde pequeño fue testigo del oficio de maestro de ceremonias, lo que a futuro sería -en un ámbito totalmente distinto- pieza fundamental para su desempeño en los escenarios. Como improvisador fue partícipe de diversas ediciones de Batalla de los Gallos, siendo el de subcampeón argentino en 2007, su mayor logro en la misma.

Su última batalla en la madre de todas las competencias se daría en 2012, cuando cayó con Sony en cuartos de final. A partir del año siguiente se lo empezó a ver en la figura del host, la cual le otorgaría su reconocimiento máximo con el correr del tiempo. Desempeñando este nuevo rol, sería el animador de grandes citas.

Red Bull Batalla de los Gallos: Misionero, desde su debut en 2013, ha sido el speaker de todas las ediciones en Argentina. Siempre en solitario, a excepción de la última entrega, cuando compartió escenario con Tink. A sus espaldas carga también dos citas internacionales (2013 y 2018 -ambas en su tierra-) integras, y una final de esta instancia en 2016 a dúo con Mbaka. Por diferencia, es a partir de los eventos de esta marca, donde Darío ha forjado el estilo por cual sería reconocido mundialmente como uno de los mejores, si no el mejor.

Eligiere Deluxe 2015: La primera vez que Misionero exportó su trabajo, fue hacia México. Debió ser el speaker en una jornada que tenía como plato principal, el enfrentamiento entre dos potencias de la batalla de freestyle: Aczino y Hadrián. Aquella ocasión también hubo una competencia de esquema piramidal, la cual vio a Jony Beltrán como gran vencedor. Misionero también se retiró como ganador, pero del respeto del público mexicano.

God Level: Omega y su organización, le dieron la posibilidad a Misionero de llevar su impronta nuevamente fuera del territorio argentino. En 2016 fue el encargado de hostear el evento de talla internacional. Su gran desempeño, y el cariño demostrado por el público chileno, lo llevaría a repetir el puesto los dos años siguientes, en suelo trasandino. También sería el mandamás del escenario, cuando la organización cruzó los Andes y realizó su primera edición en Argentina, en enero de 2018.

BigBang/Double AA Festival: La competencia auspiciada por la marca de gorras contrató los servicios del de Misiones, para sus dos primeras ediciones. En 2016 volvió a subir al escenario del Microestadio Malvinas Argentinas, en una jornada que quedaría en la historia por grandes batallas. Al año siguiente, con cambio de nombre incluído, el evento se desarrolló en Chile. Misionero también cruzaría la cordillera en esa ocasión, para ser quien animase al público y a los competidores. En 2018, sorpresivamente, dijo presente únicamente en la final del evento en Argentina, disputada entre Wos y Yartzi. 

FMS Argentina: Tras el éxito rotundo que supuso la liga de Urban Roosters en España, cuando los organizadores buscaron exportar el producto, Argentina fue el primer puerto en el que recaló la competencia. Si el concepto principal del torneo es enfrentar a los mejores del país dentro de un formato liguero, el host no podía quedar atrás, y debieron buscar al máximo exponente. Misionero es quien lleva adelante la animación de la Freestyle Master Series argentina, durante todo el 2018. Esperemos verlo nuevamente el año entrante.

Las características que llevaron a Darío Silva a la primera plana de la disciplina en toda Hispanoamérica, fueron su energía, su carisma, y la motivación que da tanto al público como a los propios competidores, en busca de que den lo mejor de sí. El conocimiento de causa freestyler lo llevó a tener más incidencia en las batallas, las cuales -si él anima- aumentan considerablemente las posibilidades de otorgar un mejor espectáculo.

El profesionalismo con el que se desempeña es otro factor a considerar, puesto que estudia todos los formatos competitivos, y hace desarrollar los guiones a rajatabla. Estos son algunos de los factores que llevaron a que la gran mayoría de aficionados los catalogaran como el mejor host de todos, por encima del clásico y carismático Mbaka. Con fuertes bases en un estilo propio e inimitable, y tratando de mejorar en sus funciones,  El Misionero se ha sabido mantener durante media década como referente. Ojalá se lo pueda seguir disfrutando en su trabajo por muchos años más.

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