LA NOCHE EN LA QUE BRILLÓ EL INTERIOR

El pasado sábado, en el Luna Park, se llevó a cabo la final nacional de Red Bull en tierras argentas. Ocho freestylers tuvieron su bautismo de fuego en esta instancia, y la gran mayoría dejaron buenas sensaciones en el público.

Por: @TMarinkovichOK

Una de las decisiones más celebradas por los aficionados argentinos a las batallas de rap improvisado, fue la instauración de regionales clasificatorias, en 2017. Para este año, el concepto fue perfeccionado, asignando una zona obligatoria en la que competir, según el lugar de residencia de los MC’s. Producto de esto, a la cita nacional llegaron muchos primerizos desde diversos puntos del país, tras coronarse como los mejores de sus respectivas zonas. El caso más relevante es el de la regional de Rosario, en la que la totalidad de improvisadores clasificados nunca habían disputado una Nacional. Las de Mendoza y Córdoba, nos entregaron dos debutantes cada una, y entre las dos de Buenos Aires solo decantó el nombre de Dybbuk.

El rookie que más se destacó, sin lugar a dudas, fue Stuart. El santafesino logró un subcampeonato en su primera participación, tras eliminar a Cacha, Dan Yelus, y Klan. El único que logró inhibir sus recursos contestatarios fue Dozer, el flamante campeón. El nivel mostrado por el de la capital de la provincia homónima, no fue superlativo, pero sí regular. Centrando sus armas en el contraataque, sacó las ventajas necesarias para llegar a la batalla definitoria. En la previa no se mostraba como candidato, ya que en FMS aún no pudo sumar ninguna unidad, y en la regional clasificatoria de Rosario no se lo había podido ver exhibiendo un gran nivel, pese a la obtención del cupo.

Cuando muchos daban a Klan por favorito, Stuart lo bajó de la final.

Sub y Nova fueron otros nombres remarcables. El primero, mendocino, hizo gala de un gran flow, y de una soltura envidiable ante un escenario de tanto porte. Logró el bronce de la competencia, tras ganar a Dybbuk, Roli, -perder con Stuart en semis-, y definir el último escalón del podio ante Klan. El trayecto del segundo de ellos, riojano, fue más escueto. En las dos batallas que protagonizó, victoria ante Killimet y derrota contra Dozer, se lo notó muy coherente en sus argumentos, sin ningún rastro de pánico escénico, y muy sólido al momento de desarrollar sus líneas. Ambos deben haberse ido del Luna Park con una muy buena sensación en base a sus actuaciones, considerando el rol que cumplieron en el certamen.

Los rosarinos, Roli y Thorny, dejaron bien representada a su ciudad. El acreedor del primer puesto regional, mostró un nivel similar al expuesto en aquella cita. Agresivo, logró barrer rápidamente a uno de los freestylers con mayor progresión de los últimos tiempos: Lewan, que llegaba a su segunda nacional consecutiva. En cuartos de final se enfrentó a Sub, contra quien mantuvo la línea combativa a la hora de rapear, acoplándola a un correcto uso de las temáticas. Tras las rondas regulares se lo vió con un poco de ventaja a su favor, así lo sentía él. Sin embargo los jueces indicaron una réplica, en la que prevalecieron los recursos técnicos de su contrincante, siendo eliminado tras el 4×4 decisivo. Thorny por su parte, enfrentó a Dan Yelus en primera ronda, en lo que fue un choque electrizante. De las mejores batallas de la noche, se precisaron dos réplicas para un veredicto final. Considerando que el del oeste bonaerense es uno de los referentes con mayor trayectoria, y de los más queridos por el público -contando con gran apoyo-, el rosarino no se achicó frente a aquel panorama, combatiéndolo de igual a igual ante un Luna Park colmado. Al de la tercera ciudad más poblada de Argentina le tocó perder, pero poco le faltó para que la historia fuese distinta.

Thorny dejó ante Dan Yelus una de las mejores batallas de la noche.

Quienes peores performances realizaron fueron Killimet y Dybbuk. Los dos perdieron ante otros debutantes, un factor a tener en cuenta ya que era el peor escenario posible, si se reconoce que de haber batallado contra MC’s de un prontuario competitivo más extenso, hubiesen tenido más recursos de ataque, escudándose tras un virtual anonimato -en lo que a torneos mainstream se refiere-.

Haciendo un balance general de todas estas actuaciones, se podría reafirmar que la implementación de las regionales -y su actual formato-, es una de las mejores decisiones que pudo haber tomado la organización de Red Bull en Argentina. La federalización de Los Gallos, dio la posibilidad de que talentos incipientes brillen en el escenario, ante MC’s más reconocidos popularmente en todo Hispanoamérica. La tarea para el año que viene, es mantenerlas.

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